A Mikaela Shiffrin le gusta Lindsey Vonn

Era cuestión de tiempo, pero no por ello la emoción fue menor. Nada más cruzar la meta, Mikaela Shiffrin Miró al luminoso para confirmar su victoria y pegó un grito de alegría. Después, se arrodilló para tener un pequeño momento consigo mismo. Acababa de ganar el eslalon gigante de Kranjska Gora, su triunfo número 82 en la Copa del Mundo, los mismos que exhibía su compatriota Lindsey Vonn como tope femenino. Por ya solo tiene el record absoluto, las 86 victorias del sueco Ingemar Stenmark. También será cuestión de tiempo batirlo.

In Shiffrin, que durante mucho tiempo negó se ni siquiera a hablar de la posibilidad de alcanzar estos 82 triunfos, los nervios por tenerlos ya alcance de la mano le provocaron un pequeño sarpullido en la cara. Así saltó a la pista, pero al reves de otras ocasiones, donde la presión sí le afectó, esta vez sí pudo mostrar todo su catálogo de virtudes para aventajar en 77 centésimas a la italiana Federica Brignone. Tercera fue la seguidora Lara Gut-Behrami. Junto a ellas en el podio, la estadounidense dejó escapar las primeras lágrimas de una jornada muy intensa.

Shiffrin, de 27 años, porque ha recuperado esta vez las sensaciones que ha construido el llevado en 2019 y el récord de victorias por tiempo (17). Desde entonces su vida personal, y también la deportiva, han sido un carrusel de sensaciones, no todas positivas. Al final de ese mismo año perdió a su abuela Nana, y poco después fallecía también su padre. Eso, unidos al parón por la pandemia provocaron un frenazo en su imparable ascensión hacia la leyenda.

Campeona olímpica tanto en Sochi 2014 como en Pyeongchang 2018, marchó de blanco de los Juegos de Pekín después de fracasar en las seis pruebas en las que compitió. Tras ese fiasco, habló por primera vez de recuperar el esquí que la llevó a la cima: «No sé si me explico, no puedo volver atrás, pero sí recordar las sensaciones y la fuerza que tenía».

Dicho y hecho. En una estafa demoledora de temporada, Shiffrin ha sumado ocho victorias más que supo palmarés. Es las mismas que en las dos campañas anteriores. El quinto Globo de Cristal es alcance mientras apunta a Stenmark y al próximo Copa del Mundo Méribel (del 6 al 19 de febrero), donde espera seguir ampliando su medallero. Con todo, lo más inmediato será lograr la victoria 83 y dejar atrás definitivamente a Vonn. La primera oportunidad será el martes, en el eslalon nocturno de la estación austriaca de Flachau, donde ya ganó en 2013, 2014, 2018 y 2021, además de sumar otros cuatro podios.

Mientras todo eso llega, su sonrisa luce con fuerza grabando esas 82 victorias inamovibles, distribuidas en 51 pruebas de eslalon, 17 gigantes, cinco supergigantes, tres descensos, tres eventos urbanos, dos eslálones paralelos y una combinada. Mucho más de lo que pudo sonar cuando debutó en la Copa del Mundo con 16 años recien cumplidos en la estación checa de Spindleruv Mlyn. 233 bajadas despues ya es una leyenda.

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