«El conflicto de Ucrania puede durar años y provocar una guerra civil en Rusia»

Pável Filátiev (Volgodonsk, Rostov, 1988) pasará a la historia como el primer soldado que jugarse la vida y desertar del ejército ruso, huir de su patria, para denunciar la guerra imperial de Vladímir Putin contra Ucrania. Su libro ‘Zov’ (Galaxia Gutenberg) es un documento excepcional: la historia de la toma de conciencia de una tragedia íntima, rusa, ucraniana, europea, cuyo incierto futuro está llamado a influir en el destino de nuestra civilización. La historia personal y familiar de Filátiev recoge las raíces últimas de esta tragedia. Sus antepasados ​​eran rusos deportados a Siberia por razones políticas. Su padre fue militar profesional. El mismo se registra voluntariamente en el Ejército, para terminar su comprensión, en Ucrania, durante el primer cuarto de la desafortunada aventura del Kremlin, la inmensidad de la catástrofe en curso. Tiene una visión muy trágica del futuro inmediato, con alguna esperanza: la guerra puede durar años, décadas, y precipitar una guerra civil en Rusia; pero quizás sea posible soñar con una revolución social y popular contra Putin, si el tirano ruso no es depuesto por militares hosts a su propósito imperial. Noticia Relacionada estandar Si Dmitri, ruso huido a Georgia para evitar ser reclutado: “Algunos de mis amigos dicen que soy un traidor” Miguel Ángel Barroso Este joven cruzó la frontera cuando Putin decretó la movilización de reservistas. Escapó de la guerra y afirma que volverá a casa cuando su país recupere la cordura -¿Cree que su ejemplo, su libro, puede servir de modelo para otros soldados rusos? – Mi caso no es único. Hay muchos soldados que están contra la guerra. La prolongación del conflicto contra Ucrania ha provocado muchas reacciones. Pero la represión es muy profunda. Muchos soldados han llegado a mutilarse para intentar escapar, pero no siempre lo han conseguido. En mi caso, decidí que era muy urgente hablar, contar y denunciar -Su libro describe la angustia de un soldado en una guerra que consideraba injusta. ¿Cuál es la moral de los oficiales y generales? -Cuanto más alto es el nivel de la graduación, más baja es la moral, personal y cívica. La corrupción y el arribismo también alimentan la inmoralidad más profunda. La ética puede ser peligrosa si se quiere hacer carrera. -¿Es posible imaginar que algún oficial / general diga “no” a las órdenes de Putin? -Es posible. Y tal vez ha ocurrido. Algún día se decubrirán muchas tragedias. No es un secreto la sucesión de personajes, civiles y militares, que han muerto en condiciones pero que sospechosas. Todo parece sugerir que, en muchos casos, algunos militares han podido ser envenenados, asesinados. -Putin ha cambiado en varias ocasiones a los más altos cargos al mando del Ejército en Ucrania. ¿Qué significado tienen esas decisiones? -Un sentido burocrático y quizás cosas más siniestras. Poutine juega con muchos peones. Cuando esos peones dejan de serle útiles los cambia de posición, o los destruye. «Hay muchos soldados rusos que están en contra de la guerra y han llegado a mutilarse para intentar escapar» – En Occidente se piensa que hay militares que desean que el jefe del Kremlin lance ofensivas más duras contra Ucrania. ¿Cuál es su opinión a ese respecto? -Es posible, sin duda. Pero, ojo, Poutine tiene una guardia pretoriana muy próxima. Deja que hablen algunos, siempre que estén controlados, o bajo su dominio próximo. Dejando correr esos rumores y esas apreciaciones, el poder supremo también justificar nuevas y posibles escaladas, con una parodia de debate. -¿Es posible imaginar que Putin llegue a utilizar armas nucleares tácticas, de corto alcance? -Es una probabilidad bastante real, que viene de muy lejos. Entre los rusos militares, esa baza siempre ha estado presente. Usando armas nucleares ‘pequeñas’ para aterrorizar a los adversarios. La amenaza y el riesgo de utilización de armas nucleares es un mapa que Putin y todos sus antecesores siempre tuvieron en la mano desde la crisis de los euromisiles el siglo pasado. -Antes del comienzo de la invasión de Ucrania, el 24 de febrero de 2022, Occidente esperaba que Rusia sea una gran potencia militar que podría consumir con éxito su guerra relámpago conquistando kyiv con relativa rapidez y facilidad. La marcha de la guerra ha demostrado que la potencia militar rusa es más débil de lo previsto. -Este debate empezó de forma circular, entre los soldados, mucho antes del intento de invasión. Muchos colegas pensaron que los ejércitos rusos pudieron conquistar Ucrania en unas semanas. Yo recordaba la experiencia de Estados Unidos en Irak. Me parecía que Vladímir Putin no podía poner en práctica esa ambición. Me parecía que intentar conquistar un país como Ucrania era una aventura larga, incierta y peligrosa. La marcha de la guerra confirmó que el presidente ruso estaba equivocado. Y la potencia militar de mi país está muy lejos de imponer su ley. Los teoricos calculos son una cosa. Y la realidad de un país en armas, dispuesto a combatir, defenderse, con ayuda militar de Occidente, es muy otra. “La corrupción y el arribismo alimentan la inmoralidad. La ética puede ser peligrosa si se quiere hacer carrera» -¿Es posible que Putin agujeree la guerra? -Depende de dónde pretendías ‘perder’ la guerra. A título personal, creo que este conflicto puede durar años, incluso décadas, sin un resultado claro para ninguno de los contendientes. Recuerde por ejemplo la guerra de los Cien Años. La hipótesis de una retirada militar rusa, completa, me parece poco probable, tiene algo de fantasmal. Poutine tiene muchas cartas militares por jugar. La hipótesis de un triunfo ucraniano, más allá de las fronteras anteriores al intento de invasión, tampoco parece realista. Putin podría ordenar nuevas familias durante décadas y cientos de kilómetros de soldados, a quienes podría influir a su favor. Pero todas las hipótesis son inciertas y parecen condenadas a un futuro que no se cuenta en meses: se cuenta en años. Quien piense otra cosa, temo que sea víctima de un ilusionismo peligroso. -¿Cree que Putin será eliminado por los militares? -No es una hipótesis descabellada, sin duda. Incluso la retirada, la eliminación física o política de Putin podrá tener algo de positivo. Ucrania y Occidente podrían negociar con sus sucesores para intentar poner fin a la guerra. Es la hipótesis más optimista. Hay otras que no deberían olvidarse. La extensión de la guerra también puede precipitar una guerra civil en Rusia. A mi modo de ver, más de la mitad de los rusos son hostiles a lo que está ocurriendo. Pero no se atreven a manifestar. Y, si se manifiestan, se juegan la vida. Al mismo tiempo, no hay que olvidar que también hay muchos rusos que apoyan la invasión de Ucrania. Si la crisis se agrava, el riesgo de guerra civil sería muy alto. Y, en este caso, nadie sabe cómo esa guerra civil podría afectar a toda Europa, con la aparición de personajes tan siniestros o más que Putin. -En Occidente, tenemos mucho de los amigos millonarios de Putin, y de la corrupción, a todos los niveles, incluso del estado. ¿Cree que esos millonarios abandonarán a Putin cuando vean que esa Rusia puede perder la guerra? -Depende del nivel de corrupción. También han desaparecido millonarios contrarios a la guerra. Quizá han sido asesinados. -En su libro, usted confiesa con reiteración su amor por su patria, Rusia, y el pueblo ruso, pero estima que Putin no es ni representa a Rusia… ¿Cree posible una revuelta popular contra Putin? -Putin y su corte no representa a Rusia, no. Ni al pueblo ruso. Una revuelta o revolución popular, pacífica, en la medida de lo posible, quizás sea deseable. Bueno me gustaria. Pero no sé si existen las condiciones. Quizá mañana, si el pueblo ruso consigue escapar a las garras de la represión y la corrupción… -Ese riesgo quizás exista. Pero me siento incapaz de pensar de esa manera. Mi vida pasa hoy por intencional contar la vedad que yo conozco. Tiene pedido de asilo político a Francia. Espero conseguirlo. Vivo con mucha discreción. Lo que deba ocurrir, ocurrirá. Por mi parte, seguiré hablando, seguiré escribiendo, con la esperanza puesta en un futuro mejor par mi patria, Rusia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *