El Ejecutivo renuncia al traspaso del cobro de las aportaciones de Agirc-Arrco a Urssaf

¿Se trata de una concesión hecha primero a la derecha oa los interlocutores sociales? El martes 10 de enero, el ministro de Trabajo, Oliver Dussopt, indicó que el cobro de aportes previsionales complementarios de Agirc-Arrco no será nominado en la red Urssaf. Este arbitraje se hizo público durante la rueda de prensa que varios miembros del Gobierno celebraron para presentar la reforma de los planes de pensiones. Vuelve a una medida denunciada por los sindicatos, la patronal pero también por los representantes electos de los grupos Les Républicains (LR) en el Parlamento, que no es del todo insignificante, en un momento en que el ejecutivo busca apoyo para aprobar su proyecto de ley que hace retroceder la edad legal de jubilación a los 64 años.

El anuncio del martes es parte de una batalla de carroñeros, que ha estado ocurriendo durante varios años. Durante el primer mandato de Emmanuel Macron, se tomó la decisión de transferir a Urssaf la recaudación de las cotizaciones Agirc-Arrco, proporcionadas por varios grupos privados de protección social. Este cambio, realizado en el marco de un antiguo enfoque que incluye a otras instituciones de nuestro sistema de protección social, se justificaba por tres objetivos: simplificar la vida de las empresas, reducir los costes de gestión, aumentar el rendimiento de la punción.

Originalmente, la entrega estaba prevista para el 1oh Enero de 2022. Pero se ha retrasado dos veces: primero a 1oh Enero 2023 luego el 1oh Enero de 2024: bajo la presión de las organizaciones de empleadores y trabajadores, que lideran Agirc-Arrco. Expresaron serias dudas sobre la capacidad de Urssaf para calcular los derechos de las personas aseguradas, una operación compleja que recae en los equipos de grupos de protección social bajo la bandera de Agirc-Arrco (Klesia, Malakoff Humanis, etc.).

salud insolente

Los interlocutores sociales también han acusado a los poderes públicos de querer hacerse con las reservas financieras del régimen (algo más de 60.000 millones de euros) y de controlar el flujo de cotizaciones. » La transferencia (…) preparando el camino para un impuesto” del Estado, lanzó, a principios del otoño de 2022, Geoffroy Roux de Bézieux, presidente del Medef.

El temor del líder patronal se acentúa por el hecho de que las arcas de Agirc-Arrco exhiben una salud insolente. En 2021 generaron un superávit de 2.600 millones de euros y el rendimiento debería ser muy superior en 2022, así como en los próximos años, gracias a la reforma de las pensiones: ya que trabajarán más por el aumento de la edad de apertura de derechos a los 64 años, se reducirán los gastos de pensiones y se inflarán los recibos de cotización, lo que sólo puede ser beneficioso para las cuentas del régimen.

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