El momento en que dos jóvenes a plena luz del día arrojaron una bomba molotov contre la sede de una obra social en Rosario

El ataque fue registrado por las cámaras de seguridad del edificio de Empleados de Comercio. Minutos más tarde, otro gremio sufrió un intento similar en la misma ciudad.

Sin importar que todavía estaban a la luz del día ni que por el lugar transitaba un buen número de personas a pie, dos jóvenes intentarán tomar fuego el ingreso a la sede de la obra social de Empleados de Comercio en Rosario (Osecac) arrojando una bomba incendiaria caseraconocido popularmente como molotov.

El episodio sucedió el lunes en el edificio ubicado en Corrientes al 400, en el centro de una ciudad que desde un tiempo hasta esta parte acumula hechos de extrema violencia casi a diario.

Según la cámara de seguridad que grabó toda la secuencia, eran las 20.46 cuando dos personas se acercaron hasta el portón de ingreso, que estaba cerrado porque ya había finalizado el horario de atención.

Sobre cómo llegaron hay distintas versiones: unos sostienen que arribaron al lugar en una moto, otros que descendieron de un vehículo y hasta hubo quienes sostuvieron que se acercaron caminando.

Lo concreto es que se dirigieron decididamente hacia la puerta del inmueble, intercambiando objetos mientras cruzaban la calle. Todos llegaron a la vereda, los roles parecieron terminar definirse.




El momento en que uno de los jóvenes regó el mecha encendido al interior de la sede sindical en Rosario.

Poco les importó que a los metros estuvieran un hombre y una mujer que caminaban con un changuito de supermercado (al lado hay una proveeduría del gremio), y que rápidamente se da cuenta de la extraña situación. Tampoco que un hombre estuviera parado muy cerca, aparentemente ordenando unas pertenencias y con bolsas apoyadas en el piso.

Uno de los jóvenes atacantes, vestido con una musculosa y bermudas, roció la entrada con un líquido inflamable. Luego, espero a que su cómplice, también con pantalón corto pero con remera y una gorra, prenderá fuego a la mecha y la arrojara hacia adentro. Después de cumplir su cometido, habrían escapado en un carro rojo.

La explosión generó temor en la cuadra. El fuego, tras la explosión, tomó parte de la vereda y llegó casi hasta la calle, aunque finalmente se concentró en la intrusión al edificio, que ardió colgante poco más de un minuto.

Las imágenes muestran a personas que corren por el lugar, hasta que posteriormente llegan a un hombre con un matafuegos en la mano, con la intención de extinguir las llamas, objetivo que parecía cumplir una segunda persona, segundos más tarde.

Personal de Bomberos concurrió también al sitio, para terminar de controlar la situación. Se trata del tercer episodio de estas características en esa sede sindical. La primera fue en septiembre de 2021, cuando el frente fue baleado, y la reste a principios de este mes, cuando trataron de llevar a cabo un hecho similar al lunes.

“No tenemos alguna explicación. No tuvimos amenazas. Nos ha sorprendido lo que ocurrió”, reconoció la prosecretaria general del sindicato de Empleados de Comercio de Rosario, Silvana Crocci.

En declaraciones a CNN Radio de esa ciudad, agregó: “Creemos que tiene que ver más con un impacto político local o provincial. Es en análisis que hacemos desde la organización sindical”.

«Tenemos cámaras y ojalá se pueda llegar a saber quién fue, pero creo que fue para generar zozobra”, insistió Crucci.

Un segundo atentado contra otro gremio

Minutos después de ese primer ataque, ya unas ocho cuadras de la sede de Osecac, se produjo un nuevo intento contra otro gremio, en este caso, Urgara (Unión Recibidores de Granos y Anexos), en su sede ubicada en San Lorenzo al 2000, Rosario.

De los testimonios relevantes se asume que una persona bajó de un automóvil rojo y roció con combustible el frente del lugar.

Inmediatamente, el hombre lanzó una bomba parecida a la utilizada contra Empleados de Comercio y Osecac, por lo que se inició un incendio. El personal de la policía presente mejorará el fuego con los extintores del lugar.

Ambos casos fueron denunciados al 911 y son investigados por la taxía de turno de Rosario, que intencionalmente determinar las motivaciones y dar con los agresores.

La línea investigativa surge de la similitud entre la mecánica de los hechos, la poca diferencia horaria en que ocurrieron y las tareas que desempeñan los lugares vandalizados.

ES

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