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Ensayos revelan seguridad de terapia celular en párkinson

https://img.huffingtonpost.es/files/image_1200_720/uploads/2025/04/16/imagen-de-archivo-de-un-electroencefalograma.jpeg

​En abril de 2025, un informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos reveló un aumento significativo en la prevalencia del autismo infantil en el país. Según los datos más recientes, 1 de cada 31 niños de 8 años ha sido diagnosticado con un trastorno del espectro autista (TEA), lo que representa una mejora en la identificación y diagnóstico de la condición.​

Este aumento en las cifras de diagnóstico no se atribuye solo a una mayor concienciación social o a la expansión de los criterios de diagnóstico, sino también a iniciativas más efectivas para reconocer y diagnosticar el TEA en comunidades que tradicionalmente han tenido menos acceso a servicios sanitarios. Por ejemplo, se ha notado que los niños asiáticos, afroamericanos e hispanos muestran una mayor prevalencia de autismo en relación con los niños blancos. Este cambio posiblemente refleje una mejor identificación, concienciación y acceso a los servicios entre los grupos previamente desatendidos.

También, el reporte subraya que a los niños con TEA se les está diagnosticando a edades más jóvenes. En 2018, hubo un incremento del 50% en la probabilidad de que los niños recibieran un diagnóstico de autismo antes de los 4 años en comparación con 2014. Este progreso es fundamental, dado que la identificación temprana facilita una intervención más eficaz y mejora las expectativas de desarrollo para los niños impactados.

Aunque se lograron progresos, la pandemia de COVID-19 afectó de forma desfavorable a la detección precoz del autismo. En los inicios de la pandemia, se notó una reducción en las evaluaciones y diagnósticos de TEA en niños de 4 años, lo que podría tener consecuencias permanentes en la identificación y asistencia de estos pequeños.