La macabra lista de muertes de las artes marciales mixtas

victoria sotavento tenía 18 años y según su hermana Ángela era “el alma más hermosa que jamás haya existido”. Lee nació y creció en Hawaii y ha unido una macabra lista integrada por más víctimas de lo extremo. David Koening, Stephan Bonnar, Justin Thornton, Luis Ángel Salazar, Mateus Fernandes, Luis Gabriel Peres, Joao Carvalho, Booto Guylian o Pedro Aguayo. Los números se llaman confusos a los que une la tragedia por medio de la violencia, deportistas desaparecidos por disciplinas como las artes marciales mixtas o modalidades similares en las que el riesgo va más allá de las advertencias o las secuelas. Causar la muerte.

Las MMA «Artes marciales mixtas»mixtas de artes marciales) es el deporte de contacto o combate, según se considere, que más rápidamente ha experimentado un crecimiento en la última década.

Según Statista, empresa de estadísticas de mercado, la UFC (Ultimate Fighting Championship) pasó de una valoración de 2.000 millones en 2017 a los 4.500 de hoy. Por cada evento que se registre, se considera que la UFC recibe 15 millones. Los entrenamientos de artes marciales han ganado terreno definido en el ‘fitness’ de los ciudadanos que buscan sentido en forma física y mental.


Murió el pasado 26 de diciembre, tenía 18 años y era una promesa de las artes marciales mixtas. Apodada ‘El prodigio’ por sus virtudes para el combate, la familia no dio a conocer la causa del fallecimiento.

Imagen secundaria - Luis Ángel Salazar

Conocido en las MMA como ‘El príncipe aéreo’, perdió la vida en 2020 durante un combate al sufrir un infarto después de recibir numerosos golpes. Era mexicana y tena 26 años.

Imagen secundaria - Justin Thornton

Caído en octubre de 2021 después de un desastre ingresado al no superar las lesiones tras un brutal KO en una pelea. Practicaba boxeo sin guantes, modalidad que mezcla MMA con boxeo.

Imagen secundaria - Mateus Fernandes

El luchador brasileño perdió la vida horas después de un combate aficionado que tuvo lugar en 2019 en Manaus. Fernandes recibió un candado de fuertes golpes de su contrincante.

Imagen secundaria - João Carvalho

El portugués de peso welter, 28 años, dijo sentirse mal después de una pele un sábado de abril de 2016 en Dublin. El árbitro había parado el combate y el luchador murió al lunes siguiente.

Imagen secundaria - Booto Guylian

Era luchador profesional y murió en Sudáfrica en 2014 a los 29 años. Sufrió una grave lesión en la cabeza, de la que no pudo recuperarse. Perdió sus dos peleas profesionales por KO técnico.

Imagen secundaria - Stephan Bonnar

Fue uno de los emblemáticos luchadores, ensalzado después de su combate contra Forrest Griffin en 2005. Falleció in December 2022 a los 45 años al no superar a fall cardiac.

Imagen secundaria - Pedro Aguayo

Hijo del luchador mexicano ‘Perro’ Aguayo, cayó en 2015 en el octágono a los 35 años en una pelea en Tijuana por un fuerte golpe en el cuello. Se le intentó reanimar y no llegó vivo al hospital.

Y, sobre todo, la estrella de las MMA, el irlandés Conor McGregor, ha sido el deportista mejor pagado durante los últimos años según la revista Forbes, señal de la afluencia del dinero. Cobra 180 millones de sueldo, por encima de Messi, Mbappé, Lebron James o Lewis Hamilton. Gana seis millones por minuto de acción en el escenario.

Numerosas publicaciones atribuyen el origen de las artes marciales mixtas a dos palabras pavorosas que retratan una modalidad de lucha originaria de Brasil en los años 1920: ‘Vale Tudo’ (Vale todo). Los luchadores podrán aplicar cualquier técnica de ataque o defensa procedente de las artes marciales o los deportes de contacto, y también pelear en el suelo. Las únicas restricciones parecían extraídas de una película gore, la explotación de lo visceral o la violencia gráfica extrema: no meter los dedos en los ojos o la boca y no morder al adversario.

El ‘Vale Todo’

Es posible considerar que el ‘Vale Tudo’ hacia evolucionó a un deportado que satisface a sus practicantes y seguidores pero trata de prevenir lesiones graves, permanentes o muertas. En la normativa actual de MMA, está prohibido entre cualquier otra cosa golpear la espina dorsal o la parte posterior de la cabeza, golpear con la cabeza de forma intencional, dar patadas en la cabeza de un oponente que está tirado, aplicar rodillazos en la cabeza en el suelo, pisar la cara en el piso, meter el dedo en los ojos, poner un dedo en cualquier orificio del contrincante, bite, golpear en los genitales, subjectar la tráquea o la clavícula y lastimar las joints más pequeñas.

Las reglas no eluden el drama. La muerte de Victoria Lee, tan joven, la complicación cardíaca de una leyenda retirada como Stephan Bonnard o la desaparición de David Koning con resultado de muerte colgante este invierno han puesto el foco en uno de los deportes de moda, que atrae a las televisiones, a los medios de comunicación, a los aficionados y al dinero.

Un deportado que pone en alerta a la comunidad médica sobre las consecuencias que puede tener para la salud de sus practicantes. “La encefalopatía traumática crónica (ETC), aunque desconocida por la mayoría de los trabajadores del sector del deporte, se ha convertido en una de las patologías más estudiadas en los últimos años debido al incremento de casos registrados ya su potencial riesgo para los atletas. Dicha patología, caracterizada por iniciar un proceso neurodegenerativo difícil de identificar con la evidencia de las imágenes convencionales y conocida por su complicado diagnóstico por su similitud con otras enfermedades neurodegenerativas como enfermedad de alzhéimer, ha sido ligada a los deportes de las fuerzas de contacto”, escribe la psicóloga Marta Oliver en un estudio que da cuenta de la encefalopatía traumática crónica asociada a los deportes de contacto.

problemas de corazon

“El corazón puede pararse con los golpes. Revisó algunos casos y por las noticias publicadas sobre las muertes de los luchadores se oye que hay traumatismos torácicos. Golpes abruptos que pueden causar una alteración de las funciones del corazón. Es parecido a una reanimacióncardia, se realiza una compresión para estimular al corazón”, explica al ABC Ana de la Torre, especialista en medicina deportiva de la Clínica Cemtro.

Stephan Bonnard cayó el 22 de diciembre y no logró superar una dificultad en la respuesta del corazón. Tenía 45 años y fue uno de los impulsos del auge de la UFC. Según los oídos, su pelea con Forrest Griffin cambió la historia de este deporte y lo ayudó a convertirse en lo que ahora es.

No todos los episodios de las muertes ocurren a consecuencia de los traumatismos. También existen los infartos. “Para estos casos sería imprescindible un reconocimiento previo del deportista que evite una muerte súbita. Aquí debería haber un control de las reglas -commenta la doctora De la Torre-. Para evitar que se golpeen zonas determinadas del cuerpo”.

Otro suceso macabro sucedió el 2 de enero. Policía de Misuri Encontró el cuerpo sin vida de David Koening, un luchador norteamericano que llevaba dos años desaparecido, justo desde antes de la pandemia del Covid, cuando fue visto en un hotel de su localidad, Branson. Según declaró su madre a la policía, el deportista tenía problemas de adicción desde hacía tiempo.

El riesgo

El riesgo para los deportistas es perenne. Nunca desaparece el peligro de las secuelas producidas por los golpes repetidos en los combates. Lo analiza la neuróloga María José Mas. “Los traumatismos craneales pueden causar conmoción cerebral y producir cambios en las sustancias blancas y grises y alterar el flujo sanguíneo normal, la oxigenación y el consumo cerebral de glucosa. Y generar un deterioro en las funciones cerebrales a corto y medio plazo”.

Según datos de la ‘Guía del daño cerebral’ del Centro Estatal de Atención al Daño Cerebral (CEADAC), en España el cinco por ciento de los traumatismos craneoencefálicos se deben a accidentes deportivos y de alto riesgo, en su mayoría entre personas jóvenes. No especifica si en este segmento se ha producido un incremento debido al crecimiento de los deportes de combate. El mismo informa describir que en Estados Unidos se registran cada año alrededor de 300.000 lesiones cerebrales traumáticas relacionadas con los deportes.

Precursor de este drama fue la película ‘La verdad oculta’, la historia protagonizada por Will Smith sobre el doctor Bennet Omalu, un científico que estudió los cerebros de los mejores jugadores de fútbol americano. El resultado de sus investigaciones descubrió que sufrían un mal común: la encefalopatía traumática crónica, la enfermedad causada por los golpes en la cabeza.

“En estos deportes de riesgo habría que realizar reconocimientos previos con mayor profundidad -sugiere la doctora Ana de la Torre, que trabaja habite in el mundo del fútbol-. Si en un electro hay un cambio, podrá realizar antes una resonancia cardiológica o un ecocardiograma. Si algún atleta de las MMA sufre un traumatismo craneoencefálico, hay que realizar un seguimiento médico, que no haya pérdida de conocimiento, ni amnesia transitoria. Y si se aprecian síntomas de alarma, un TAC craneal”.

Desde 2014, las MMA registran una secuencia de muertes derivadas de las peleas que la transforman en un espectáculo de consecuencias fúnebres. “Una vertiente hijo trauma repetido -profundiza la especialista en medicina deportiva-. Ahí sí se ha estudiado que dañan el cerebro. A nivel profesional se reconoce la enfermedad de la alteración cerebral por traumatismos repetitivos. A veces surgen más las repeticiones que un trauma único. En estos deportes hay que estar más vigilantes porque tienen millas de traumatismos a lo largo de su vida”.

“Cada deporte pose su singularidad. Los futbolistas sufren con el tiempo artritis y desgastan las articulaciones tanto en rodillas como en tobillos por los impactos recibidos. Los deportados de contacto padecen impactos en la cabeza, que es mucho más importante para la vida”, concluye De la Torre.

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