abril 23, 2024

Los republicanos se acercan a un consenso, pero sigue el bloco

In a Capitolio dividido al máximo, los republicanos siguieron fracasando este 6 de enero en su intendo de elegir a uno de los suyos como presidente de la Cámara de Representantese un inicio de curso político de agónico e insólito bloco. Sin embargo, el diputado Kevin McCarthy, candidato oficialista republicano, sumó algunos apoyos en las nuevas rondas de votación, que no fueron suficientes para darle la anhelada mayoría que devolvería a los republicanos algo de poder tras dos años de poder total de los demócratas en Washington.

Se producirá un giro, luego de 11 votos destrozados, en cuanto McCarthy acceda a muchas de las demandas de sus detractores en su propio partido, incluido el restablecimiento de una antigua norma de la Cámara que permitiría a cualquier miembro convocar un voto para la destitución. Este 6 de enero, McCarthy obtuvo un total de 214 votos, y sólo perdió siete, en lugar de los 20 que le habían dado la espalda en días anteriores.

Las demandas de los rebeldes, del ala populista, se incomodaron a su vez a los moderados republicanos, de quien también depende el aspirante a presidente de la Cámara en situación más precaria en décadas. Por ejemplo, según han filtrado a los medios nacionales, una de las claudicaciones de McCarthy es permitir que se debatan y voten leyes para poner límites a los mandatos de diputados y senadores, como sucede con el presidente de la nación. Por otro lado, los demócratas del bloque votaron a favor de Hakeem Jeffries, diputado de raza negra de Nueva York, quien registró 211 papeles.

La votación se reanudó ya que el diputado republicano Mike García nominó a McCarthy por duodécima vez, tras un homenaje a la policía del Capitolio por haber protegido este edificio durante la insurrección, de la que respalda años cumplian. Junto a la Avenida Pensilvania, en la Casa Blanca, el presidente Joe Biden tenía por su parte un acto de homenaje a las víctimas y los que sofocaron la revuelta del saqueo del Capitolio, en apariencia ajena al caos que se vivía de nuevo bajo la cúpula del sede del poder legislativo.

alegría democrática

Los demócratas, a pesar de lamentar en público este espectáculo de los republicanos por el bloco institucional que supone, apenas puede esconder su alegría por el colapso de sus oponentes tras unas elecciones parciales, fundadas en noviembre, con un resultado muy dividido. Desde hace un siglo no fracasó de este modo un intento del partido ganador de las elecciones de dotación de un presidente de la Cámara, un cargo de gran relevancia, que supervisó la aprobación de leyes y presupuestos, y es segundo en la línea de sucesión del presidente.

Desde luego, en un centenar de años no hubo votaciones duodecima y decimotercera, como sucedió este 6 de enero. Los criticos son en su mayoria aliados de Donald Trump, populistas que creen que su partido no ha tomado en serio sus denuncias fraude electoral y otros agravios. Otros se la tienen jurada a McCarthy por haber apoyado a otros candidatos en primarias. Otros son simplemente provocadores natos, verdaderos antisistema, como Matt Gaetz, quien fue nominado además de Donald Trump como presidente de la Cámara, dando lugar a vítores de algunos republicanos y abucheos demócratas.

Las negociaciones han durado esta semana hasta la entrada la madrugada. La strategia de McCarthy a sido ir haciendo concesiones mientras ha permitido que su candidatureura haya ido fracasando una y otra vez, de una forma especialmente humillante ante unos demócratas comodamente asentados en la Casa Blanca y el Senado. En los pasillos del Capitolio se esperaba este viernes una gran sucesión de contactos y más votaciones, aunque los republicanos creían tener un acuerdo cerca.

Sin presidente de la Cámara no hay en realidad pleno poder legislativo: los diputados están solo en funciones, son poder jurar el cargo o aprobar leyes o presupuestos.

Conmoción

Los republicanos llegan en esta conmoción a año en que deben ir preparándose las primarias de 2024, el año en que se renovará de nuevo el Capitolio y la Casa Blanca, tras un mandato de Biden marcado por el final de la pandemia y la invasión rusa de Ucrania. El partido de la oposición carece de momento de un lidrazgo estable. Trump lanzó su campaña en su campaña por la presidencia, pero no ha ganado de momento mucho ímpetu y tiene varios competidores que aspiran a ganarle en primarias.

Sin presidente de la Cámara no hay en realidad poder legislativo pleno: los diputados están solo en funciones, son poder jurar el cargo o aprobar leyes o presupuestos

No se vio en el Capitolio un espectáculo así desde por lo menos 1855, cuando hubo 133 votaciones durante mis meses. Eran los años anteriores a la Guerra Civil, con unos políticos amargamente divididos por la esclavitud y aquellos ante la posibilidad de prohibirla.

El hecho de que una veintena de diputados de una Cámara con 435 escaños pueda someter a todo el país a este bloco augura también una legislatura turbulenta, donde el consenso será todavía más complicado que hasta ahora, cuando mandaban los demócratas. La de McCarthy era, el viernes, la quinta candidatura que más tiempo está tardando en ser aprobada de la historia de EE.UU.