Un estudio ‘contaminó’ el cielo del Observatorio de La Palma

Un estudio reciente ha concluido que el Observatorio del Roque de Los Muchachos (ORM) cuenta con una importante tasa de contaminación lumínica. Es mucho mayor que la que nunca han registrado los científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Este resultado ha sido dado a conocer por un grupo de investigadores italianos, españoles y chilenos en la revista especializada de la British Royal Astronomical Society. En ella concluye que solo siete de 28 observatorios de todo el mundo tienen un brillo en el cenit celeste por debajo del 1% del brillo natural del cieloy por tanto, contaminación de luminancia menor. En el cálculo del Observatorio de La Palma sale, perdiendo mientras las instalaciones de Namibia, Hawái y Chile se benefician.

El estudio mide el cenital (cenit celeste) resplandor como parámetro principal de la calidad de cielo nocturno. Los científicos, además, tuvieron en cuenta la media de brillo en toda la semiesfera celeste o la luz existente en los 30 grados por encima del horizonte. Como resultado, back to tercios de todos los grands observatories ya han superado el aumento critico del 10% en la radiación sobre los niveles naturales supuestos, entre ellos, el del Roque de los Muchachos.

Ante la publicación de esta nueva investigación, Julio Castro, del equipo de caracterización de los Observatorios de Canarias del IAC, insistió en que “estos son los resultados de un modelo concreto» y que las mediciones en tierra no concuerdan con las mismas. Castro recuerda que, en este tipo de estudios, –realizados en base a datos muy globales– suelen fallar a la hora de medir lugares tan escarpados y pequeños como Canarias.

Modelos globales

«Sabemos que en territorio los modelos globales no suelen funcionar muy bien al carecer de suficiente resolución», insiste Castro. El resultado para La Palma resulta sorprendente, más teniendo en cuenta que sus cielos están protegidos. Él Ley 31/1988 protegido de los cielos de la isla de La Palma y el norte de la isla de Tenerife desde hace más de 30 años. Esta ley pionera ha inspirado otras legislaciones en todo el mundo y espera seguir haciéndolo.

Esta investigación tampoco tiene en cuenta otras características, como el mar de nubes, que en ciertas ocasiones puede ayudar a frenar la luz vertical de las ciudades hacia el cielo. «Con este estudio pasa algo parecido a lo que ocurre con las medidas de satélite, están restringidas a la resolución del píxel», explica Castro. “En Canarias suele fracasar porque el área que ocupan los Observatorios es muy reducida”, insiste. En todos los casos, como recalca, «en territorios continentales este tipo de estudios sí que funciona mucho mejor, dado que la resolución permite tomar resultados más reales».

Como reveló el investigador, las medidas que llevan años realizando sobre La Palma muestran que «nuestro observatorio se encuentra al mismo nivel de calidad que los principales del mundo», dado que «el nivel de oscuridad es muy estable«. A modo de ejemplo, la magnitud de la oscuridad que se produce en La Palma es de 21,7 pero, por ejemplo, en Panamá es de 21,6.

El investigador advierte que “hay que tener cuidado” a la hora de interpretar estos datos, dado que “aunque se utilice la misma vara de medir para varios lugares, los parámetros no son iguales de válidos en un site u en otro«. Lo que sí admite es que este estudio y el modelo utilizado en general, puede ser una herramienta muy útil para identificar nuevos lugares donde establecer observatorios. Por ejemplo, uno de los lugares que mejor puntuación ha obtenido está en un observatorio amateur de Namibia.

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Aunque el Observatorio del Roque de los Muchachos parece estar a salvo de la contaminación, no ocurre lo mismo en el Teide. «Hay bastante oscuridad, pero se ve la contaminación lumínica de Santa Cruz y La Laguna y también del norte en Los Realejos y La Orotavaexplica Miquel Serra, director del Observatorio Astronómico del Teide e investigador del IAC.

Eficiencia energética

El científico está al frente del proyecto EELabs, que tiene como objetivo maximizar la eficiencia energética de la nueva tecnología alumbrado -principalmente LED- ya que minimiza su efecto en forma de contaminación lumínica en los ecosistemas naturales de la Macaronesia. “Aunque continuamos trabajando y haciendo sensores, lo que hemos visto hasta el momento es que Gran Canaria está absolutamente contaminada, especialmente en la parte de Tejeda y en Las Palmas”, explica Serra. Otro de los objetivos de este estudio es establecer convenios con los ayuntamientos para concienciarles sobre esta problemática –que afecta tanto a la investigación, como a la biodiversidad ya la salud de las personas–, de modo que pueda tomar medidas correctoras en su alumbrado para devolver al cielo canario la majestuosidad que le caracteriza.

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